La marca VNM de periféricos de sim-racing sólo está presente en el mercado mundial desde hace unos años, y se posiciona en el segmento de gama media-alta. Es un mercado bastante competitivo en el que se encuentra VNM, con nombres y fabricantes que llevan ahí muchos años, y que además han conseguido desarrollar una excelente gama de periféricos y un público objetivo.
VNM ofrece actualmente una gama completa de periféricos de sim-racing, desde volantes hasta bases DD y pedaleras. Debes saber que no todos los productos de VNM se ofrecen en las tiendas de Francia, lo que repercute en la adopción del fabricante por un mayor número de pilotos virtuales.
Hoy vamos a hablar de las bases DD de VNM. La marca ofrece 4 que van de 13 a 32 nm de par máximo, pero no vamos a hablar de las más potentes por una sencilla razón: pocos motoristas tienen la experiencia necesaria para domar un monstruo así con total seguridad. Así que vamos a examinar las VNM Premier, Elite y Supreme, que desarrollan 13, 18 y 25 nm de par respectivamente.
El Premier de 13 nm
Diseño de la base

En cuanto pones los ojos en el VNM Premier, te viene directamente a la mente la base de otro competidor, y ése es el Simucube 2. El parecido está ahí, con la forma rectangular, algunos recortes en los laterales, la ubicación del logotipo de la marca y una placa frontal detrás del eje de transmisión.
Las diferencias notables son el QR, el eje de transmisión y un tamaño mucho más comedido, y es de esperar, ya que la Premier desarrolla 13 nm de par máximo. No obstante, la base VNM me parece realmente llamativa, ya que combina a la perfección minimalismo y modernidad.
Calidad de fabricación
Para generar la potencia que afirma, VNM tuvo que utilizar un motor eléctrico bastante grande, que también genera calor. Para contrarrestarlo, la Premier utiliza aluminio en toda su estructura, incluida la carcasa, el eje de transmisión y el QR.
En cuanto a la calidad de construcción, está muy bien hecha, sin defectos evidentes. El ensamblaje es perfecto, y no vi huecos ni aberturas entre las piezas que componen la base. El segmento objetivo de todos los productos VNM es la gama media-alta, y el Premier no decepciona en absoluto.
Sensaciones de base
El motor eléctrico utiliza un codificador de 23 bits y desarrolla 13 nm de par máximo. La entrega de potencia es lineal, con una buena dosis de realismo y detalles finos y ligeros.
El VNM Premier es un modelo base que se comunica mucho con el piloto, gracias sobre todo a las últimas actualizaciones de software y firmware que permiten que el motor se comporte con solvencia en una amplia variedad de circuitos de sim-racing.
Es potente para el segmento al que se dirige, fácil de configurar según el título de sim-racing y se maneja magníficamente bien, además de recompensarte vuelta tras vuelta. En mi opinión, la competencia no debería dormirse en los laureles, porque VNM quiere ganar cuota de mercado con esta base.
Relación calidad-precio
El modelo básico se vende por unos 700 €, lo que lo sitúa justo en medio de un segmento muy competitivo en términos de potencia. Creo que la VNM Premier ofrece una buena relación calidad-precio para su mercado objetivo.
Es un dispositivo muy bien construido, con aspiraciones de gama alta, y proporciona una buena potencia de carreras, a la vez que es muy locuaz sobre los efectos que sufre el coche. La base es sensible, se adapta perfectamente a varios títulos de sim-racing, y tiene un precio atractivo. ¿Qué más se puede pedir?
La Elite de 18 nm
Diseño de la base

Si la VNM Premier tomó su inspiración de diseño de las bases Simucube, la Elite sigue este código estilístico. Como resultado, la base de gama media de VNM es una fotocopia de su hermana pequeña, siendo sólo un poco más larga y pesada.
La diferencia de tamaño es de unos 2 cm, con 2 kg más. La forma sigue siendo rectangular, con el eje de transmisión y la carcasa negros, y el logotipo VNM en los laterales.
Sigue siendo una base estupenda, que combinará de maravilla con cualquier configuración de simulación de carreras, aunque en la vida real te resultará un poco difícil de ver una vez colocado el volante en su QR.
Calidad de fabricación
Dado que VNM se dirige a un segmento muy competitivo en cuanto a periféricos de sim-racing, el Elite también utiliza aluminio para toda su estructura. Está muy bien fabricado, es de alta calidad y tiene el mismo acabado que otros productos de la competencia de VNM.
El aluminio se corta con máquinas CNC para garantizar que prácticamente no queden rebabas en el metal. Además, todas las piezas que componen la base están magníficamente bien ensambladas, reduciendo al mínimo las aberturas y huecos entre ellas.
El Elite es un dispositivo básico de calidad que no teme enfrentarse en su propio terreno a otros dispositivos que llevan mucho más tiempo en el mercado.
Sensaciones de base
El motor eléctrico del Elite desarrolla 18 nm de par máximo, una buena potencia para quienes buscan sensaciones precisas, realistas y, sobre todo, envolventes. Con este par, puedes fijar fácilmente la potencia máxima en unos 15 nm, lo que te da un margen de unos 3 nm para efectos repentinos.
Hablando de efectos, el Elite es capaz de mezclar sensaciones ligeras y fuertes sin necesidad de enchufarlo. Puedes cambiar fácilmente de un vibrador a otro, y luego golpear un coche, justo antes de salirte de la pista y deslizarte por la hierba. Y lo mejor de todo es que lo sentirás todo en tus manos.
El VNM Elite no tiene problemas en pistas de GT, drift, turismo y Fórmula. Cuando se configura correctamente, es una base DD muy buena.
Relación calidad-precio
La VNM Elite se vende al por menor por unos 900 €. Creo que es un precio justo, ya que se enfrenta a competidores que, por un lado, son menos potentes en términos de par máximo y, por otro, más caros en la caja registradora.
Esta base ofrece una excelente relación calidad-precio, combinando rendimiento, calidad de fabricación, un precio atractivo y un ecosistema completo.
El Supremo de 25 nm
Diseño de la base

No cambias a un equipo ganador, ¿verdad? Pues VNM pensó en lo mismo al diseñar sus bases. La Suprema es, una vez más, idéntica a las demás bases VNM, con la única diferencia notable del tamaño. Y también el peso.
El resultado es un cuerpo negro que se extiende desde la carcasa hasta el eje de transmisión, un logotipo en los laterales y una forma rectangular.
Calidad de fabricación
Obviamente, VNM no iba a utilizar materiales baratos para esta base. Sigue siendo aluminio cortado mediante CNC. Además, las piezas están muy bien ensambladas, casi sin espacios entre ellas.
Aunque la marca es joven, sus productos se fabrican con la máxima calidad.
Sensaciones de base
La Supreme produce un par máximo de 25 nm, desarrollado a partir de un gran motor eléctrico acoplado a un codificador de 23 bits. En cuanto al tacto, el VNM Supreme está magníficamente bien servido.
El cóctel de detalles ligeros y pesados se consigue a la perfección, sea cual sea el shooter de simulación de carreras al que te enfrentes. La base se ha beneficiado enormemente de las actualizaciones de software que le han permitido madurar desde su lanzamiento.
Relación calidad-precio
Dado que la base desarrolla 25nm, su precio es superior al de la Elite. Prepárate para pagar unos 1.200 euros por esta base, que es un poco más cara que lo que encontrarás en el segmento.
Así que sí, puede parecer caro, pero no olvidemos que estamos recibiendo 25 nm de par en nuestras manos, ajustes muy avanzados y una calidad de construcción digna de los grandes nombres del sector. En lo que a mí respecta, apruebo la VNM Supreme, así como sus hermanas menores.







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