Normalmente, esperamos ver a los fabricantes de sim-racing desvelando su nuevo hardware en eventos altamente especializados como el FS Weekend. Pero este año, MOZA Racing ha elegido los pasillos de la GDC (Game Developers Conference), que se celebra del 9 al 13 de marzo en el Moscone Center de San Franciscopara transmitir un mensaje ambicioso. El fabricante quiere hacer algo más que recrear la pista: quiere diseñar un ecosistema de hardware y software capaz de enseñarte a conducir.
Racing Lab AI: aprender mediante la retroalimentación de fuerza

La novedad más controvertida de la exposición fue, sin duda, el Entrenador de IA de Racing Lab. Hasta ahora, la búsqueda de la última décima implicaba invariablemente el tedioso análisis de las curvas de aceleración en MoTeC o Garage61. MOZA propone eludir esta fase analítica y hablar directamente a nuestros cuerpos.
Su algoritmo, entrenado mediante Aprendizaje por Refuerzo para igualar los tiempos de los conductores profesionales, no se limita a indicaciones visuales. Interactúa físicamente con los motores de su base Direct Drive y sus pedales activos. Modificando dinámicamente la resistencia del volante o la firmeza del pedal de freno(Célula de Carga), la IA te guía en tiempo real. Obliga a tus manos y pies a aplicar el ángulo o la presión adecuados en el momento exacto. Más que una herramienta de telemetría, es un auténtico escultor de la memoria muscular.
El HMA150 reinventa la integración dinámica de chasis

Para apoyar esta inteligencia artificial, MOZA aborda el mercado del movimiento muy cerrado con el Actuador de Movimiento Háptico HMA150. Este sistema de 4 actuadores, de diseño 100% propio, ofrece 3 grados de libertad (cabeceo, balanceo y balanceo).
¿Su principal ventaja sobre la competencia? Su arquitectura. MOZA ha conseguido integrar toda la electrónica de control y potencia (en baja tensión de 48 V) directamente en la estructura de aluminio de las tomas. Se acabaron los días de tener que esconder un gigantesco bastidor industrial de 220 V detrás del chasis, y la instalación promete ser notablemente despejada.
En cuanto a prestaciones, el HMA150 no tiene nada de qué avergonzarse cuando se compara con los pesos pesados del sector: 150 mm de recorrido, 300 mm/s de velocidad y una capacidad de aceleración de 1 g para una carga de 250 kg (el sistema puede soportar cargas de hasta 350 kg a 0,45 g). Equipado con un procesador de 600 MHz y un codificador de 21 bits, el dispositivo emite vibraciones hápticas a 150 Hz, un umbral crítico para reproducir con la máxima fidelidad el derrape de un neumático o la rugosidad de un vibrador.
Un ecosistema que prescinde de la telemetría

Por último, MOZA ha presentado Motion Manager, una utilidad diseñada para sacar el máximo partido a tu plataforma dinámica. Este software es capaz de generar feedback físico analizando en tiempo real los flujos de audio y vídeo de los juegos que no tienen telemetría oficial. Es un software atrevido que amplía considerablemente los usos de este tipo de hardware.
Con estos anuncios, MOZA confirma su voluntad de dominar toda la cadena de inmersión. Estoy impaciente por ver si la capacidad de respuesta de los actuadores HMA150 y la relevancia del entrenamiento háptico están a la altura de estas impresionantes especificaciones técnicas. Entonces, ¿estarías dispuesto a dejar que una IA dictara la dureza de tu volante para corregir tus trayectorias?







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