Sim-Lab lanza el GTSL Pro, su volante GT de gama alta, en preventa por 549 euros frente a los 599 euros del precio normal, y las entregas están previstas para la primera semana de agosto de 2026. El anuncio puede parecer un lanzamiento más, pero sobre todo dice mucho de la trayectoria de la marca. Hay tres cosas que conviene destacar para entenderlo bien: qué es este volante, si vale lo que cuesta y qué significa este lanzamiento para un fabricante que hasta ahora se había identificado sobre todo por sus chasis.
De fabricante de plataformas a un ecosistema completo
Sim-Lab se ha hecho un nombre gracias a sus cabinas de aluminio perfilado, famosas por su rigidez, antes de ampliar su gama a pedales, soportes para pantallas y volantes. El GTSL Pro sigue esta línea: ofrecer un puesto completo de Sim-Lab, desde el chasis hasta el volante. Para alguien que tiene un rig casero con una base Direct Drive, la ventaja es obvia: seguir en el mismo universo con un acabado coherente. No es tanto una revolución técnica como una pieza que faltaba en el catálogo.

Un volante GT de aluminio y carbono
Volante en forma de D invertida de 300 mm, 1580 gramos, cuerpo totalmente de aluminio y placa frontal de fibra de carbono, con empuñaduras de silicona extraíbles. Se nota el sello de Sim-Lab: materiales de calidad y una construcción pensada para la resistencia. El equipamiento de mandos es completo: 12 botones retroiluminados, 6 codificadores giratorios que se pueden cambiar entre modo codificador y modo interruptor, dos minijoysticks de 7 direcciones, levas de cambio magnéticas de doble balancín y dos levas de embrague. Nada del otro mundo, pero todo lo que se espera de un volante GT que se precie.
Muchos LED, ninguna pantalla
Esta es la opción más interesante de analizar. Sim-Lab apuesta por un sistema totalmente LED en lugar de una pantalla: 16 LED RGB controlados por telemetría y una barra de revoluciones en formato 3-8-3, hasta un total de 114 LED contando la iluminación de los botones. No lleva salpicadero integrado. No es un defecto en sí mismo, sino una elección deliberada, ya que una pantalla añadiría coste y fragilidad. Aun así, en este segmento de precios, algunos competidores sí lo incluyen, y su ausencia se notará para quien le dé importancia. En cuanto al software, viene con RaceDirector para la configuración, y la compatibilidad con SimHub permite sincronizar los LED con la telemetría de los juegos.
Lo que hay que recordar
Dos cosas que debes tener en cuenta antes de hacer la reserva. La conexión es por cable, a través de un conector de 7 pines a USB, sin opción inalámbrica. Y el volante solo es compatible con PC, con el estándar de 70 mm, lo que deja fuera a los jugadores de consola. A 549 euros en preventa, el GTSL Pro se sitúa en el segmento GT de gama alta, con una propuesta clara: aluminio y carbono, equipamiento completo, LED generosos, software abierto a través de SimHub, pero sin pantalla ni conexión inalámbrica. Para un piloto que ya tenga una cabina y una base Direct Drive para PC, esta pieza es la elección lógica. Para los demás, habrá que compararla con la competencia y esperar a las entregas de agosto para valorar cómo se siente al tacto y el agarre de las levas magnéticas.







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